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sábado, 21 de enero de 2012

Si no duele no valoras


Siempre pienso lo afortunada que soy. Agradezco infinitamente a mis padres (Mario y Sara), maestros (Fernando Ordoñez, Blanca Estela y Juan Pedraza), por apoyarme y hacer posible el que yo  pueda asistir a la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). 

Volteo hacia el pasado. Con tristeza recuerdo, que de  mi generación siendo doscientos treinta y seis alumnos en sexto semestre de preparatoria, solo tres estudiaríamos la universidad. Mis papás, los de mis amigos y maestros acordaron aportar dinero mensual  para los  gastos, de nosotros tres, así se nos distribuiría mensualmente. Entiendo perfectamente que no es su obligación. Aun así nos apoyan. 

Recuerdo que en los primeros días de mi primer trimestre mis compañeros preguntaron. ¿Extrañas a tu familia? no. 

Mi respuesta es  muy fría. Pero estoy consciente que si quería estudiar. Sabía los pros y contras que conlleva esta  decisión. Acepto que extraño como nunca a mi familia. Comprendo el significado de la frase si no duele no valoras. Tuve que hacerme a la idea, vería a mi familia cada tres meses.

En las vacaciones de invierno, no veía la hora para regresar con mi familia. Deseaba que terminara el trimestre, para llegar a mi casa y ver a mi mamá, papá, hermanos, etc. Abrace a todos, mientras tanto mi mamá emocionada, hablando de mi futuro con tal alegría que realmente me conmovió. No quise llorar frente a ella, supuse, ella lloraría también. Espere, hasta llegar al baño, recuerdo que me puse una toalla para que no escucharan. 

En el transcurso de mis vacaciones encontré a una amiga de la prepa, fue muy decepcionante, cuando  dijo  que muchas de mis amigas ya estaban embarazadas o se casarían. Me puse muy triste.  Bueno si así son felices,  no puedo hacer nada. 
Visite a mi amigo, estudia en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), me sorprendí, al oír decir “no iré mas a la universidad”. Su novia se había embarazado. Entiendo la actitud de mis maestros y no la comprendía hasta aquel día. 

Creo que comienzan a perder las ilusiones que tenían en nosotros. Antes mandaban  $ 350.00MN  ahora solo $ 170.00MN. 
Esta situación me preocupa.

El día de hoy, estoy  nuevamente en esta ciudad. Me faltan tantas cosas por aprender de ella. Todo es tan incierto.

 Tengo  miedo. 

1 comentario:

  1. Estimado compañero. Veo que no hace buen uso de los paréntesis y las comillas, algunas frases quedarían mejor, si da uso de estos recursos.

    Ejemplo:

    Siempre pienso lo afortunada que soy. Agradezco infinitamente a mis padres (Mario y Sara), maestros (Fernando Ordoñez, Blanca Estela y Juan Pedraza), por apoyarme y hacer posible que yo pueda asistir a la Universidad Autónoma Metropolitana.

    Compañero recuerde; “Si no duele no valoras”.

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